Por estos días…por estos suelos…2x1…de 2 desaparece uno…i
siga el baile o danza macabra…pero fueron 30 mil..quizás más…no declarados.
El dispositivo “desaparición” y a cielo abierto (lo cual es
más siniestro aún) fue el engranaje prínceps de la maquinaria mortífera de la
dictadura a los fines de instaurar las condiciones imprescindibles para imponer
su plan capitalista salvaje, hoy más que nunca modelo especulativo financiero, que genera otro tipo de
desapariciones de los ciudadanos y sus derechos.
Hoy el dispositivo desaparición toma la forma renegatoria:
hacer desaparecer lo desaparecido. Y con ello :
los cuerpos aún,
los hechos,
los autores,
las pruebas,
las responsabilidades
y se monta también sobre el eficaz mandato superyoico: GOZA!!
Del discurso capitalista, que exige ser feliz, a cualquier precio…vivir el
presente…sin historia, sin sujeto, si individualismo a ultranza: consumidor
consumido!
Y desaparece la palabra, no está forcluída, no está
reprimida…(posibles tratamientos psíquicos de la palabra)…está SUPRIMIDA….y no
por el sujeto, sino por el Estado perpetrador de los crímenes de los que se
trata.
Y en los juicios por delitos de lesa humanidad el testigo
debe dar su testimonio. Decir la verdad. El problema de recuperar la palabra,
no sólo como sujeto activo que denuncia, sino recuperar la posibilidad de poner
palabras a lo innombrable…
J. Lacan ya nos advierte que la verdad se mediodice… es un
imposible estructural decirla toda…La verdad es hermana del goce…Ese goce
inenarrable, en su doble vertiente: dolor y satisfacción. Nos ilustra el
tratamiento que Freud hizo del relato del Hombre de las ratas. Relato acerca de
la tortura padecida en el ejército por este joven. Un testimonio de las torturas
ejercidas desde el poder. Lo que producía un intenso goce,(sufrimiento y
satisfacción del superyó) del que el mismo sujeto ignoraba. En mi práctica con
niños maltratados, abusados, hallaba estos signos y cuando el sujeto podía
decir acerca de este horror adicional, allí se producía un alivio
impresionante.
En esta cuestión… el Significante “Experiencia
concentracionaria” permite ubicar un modo de lazo de uno al otro , donde lo más grave es el intento de borrar
la existencia de ese “semejante” del que no se soporta la diferencia, porque
hace obstáculo a los objetivos de dominación. Esta “experiencia” convierte en
especie de “campo de concentración” otros lugares: la familia, la escuela, las
cárceles, hospitales, etc, tal como lo describió Michel Foucault.
Hoy las redes sociales mismas juegan un papel similar: te
ven y no sabes que te ven; administran tu información y son el panóptico desde
donde administrar los cuerpos.
Y en cuanto a la RESTITUCIÓN…sabiendo lo imposible de volver
las cosas a su estado anterior…pero los testimonios en los juicios, así también
como la experiencia analítica serían dispositivos tendientes a que el testigo
recupere su condición de SUJETO, no solo terminando con su situación de objeto
del otro, sino sujeto en cuanto ser responsable de sus actos, rescatando el
valor de su elección forzada, contra “la anomia hecha norma y la excepción
normalizada” (Fabiana Rousseaux).
Martha Sivadón
Córdoba,Mayo 2017
Comentarios
Publicar un comentario